martes, 16 de septiembre de 2014

ACTITUD DE CRECIMIENTO


Josué 1:9
Conozco a muchas personas que trabajan para obtener resultados y este es el fin que se busca en casi todos las actividades que realiza el hombre, llegando hasta el extremo de decir que el fin justifica los medios, incluyendo  medrar en otros, o que nos sirvan de trampolín para conseguir mis propios beneficios. Esta actitud es una negación total del comportamiento cristiano, ya que el crecimiento lo tomamos como algo personal, donde Dios no tiene ninguna influencia en mis logros.
La actitud de crecimiento es la actitud de esforzare, arriesgar, y aguantar en pos de una visión predeterminada, eso fue lo que el Señor le dijo a Josué en Josué 1:9  “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”, y la tarea que le toco a Josué fue tremenda.
Esforzado    Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces… “    
La verdad es que sin esfuerzo es imposible progresar, es algo que no podemos negar, pero el esfuerzo debe ser un fin en sí mismo, no los resultados, porque si nos esforzamos estaremos cumpliendo con lo que el Señor nos ha pedido, esfuerzo. Él nos pide esfuerzo y no resultados, porque los resultados no dependen de nosotros. (1ª. de Corintios 3:6 “Yo planté, y Apolos  regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios”)
Un líder no debe de halagar los resultados más que el esfuerzo. No importa que nuestros discípulos no hallan obtenido resultados, si se han esforzado debemos reconocerlos, cosa que la escritura nos manda hacer cuando dice en 1Tesalonicense 5:12 “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros…”.
Un líder debe poner sus ojos en el esfuerzo que hace su gente y no en los resultados. Por otro lado, no se debe exhortar si se ha tenido malos resultados, sino solo si no se ha hecho el esfuerzo. Si alguien exhorta a una persona que se ha esforzado y que no ha obtenido los resultados esperados, desmotivará por completo a esa persona. Muchas de las deserciones de las personas en los grupos o equipos de trabajo, tienen que ver con esta falta de reconocer el esfuerzo que los discípulos o líderes hacen.

Animoso: Josué 1:9…y seas valiente;
La escritura dice que la cobardía es un espíritu y que nosotros no tenemos en nuestro interior ese espíritu, sino un espíritu de valor como dice 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
De ese Espíritu de Valor esta llena la Biblia, en la vida de hombres y mujeres que a pesar de las circunstancias y las consecuencias se pusieron firmes en Cristo para defender su fe.
Y hay muchos otros hombres que aunque no son mencionados en la Biblia, sí lo son en la historia del cristianismo. Uno de esos personajes de valor extra bíblicos, fue Martín Lutero que hace unos 500 años empezó a hablar la verdad de acuerdo a la Palabra de Dios no importándole ir en contra del sistema religioso del momento, ni importándole arriesgar su libertad y aún su propia vida para defender lo que él entendía que era la verdad. 
Vencedor:   Josué 1:9”…no temas ni desmayes…”. Estas dos palabras juntas nos dan a entender claramente una de las luchas más encarnadas que emprende todo aquel que se esfuerza y se arriesga, se convierte en el blanco de críticas y comentarios y a lo mejor de su propio desanimo al ver que no se dan los resultados inmediatamente y aquí tenemos que tomar el consejo del apóstol Pablo en Filipenses 3:12-14.
Para el cristiano el crecimiento debe ser integral
1º. Creciendo en salud y en todas las cosas. 3ª. de Juan 2
2º. Creciendo en amor. 2ª. de tesalonicenses 1:3
3º. Creciendo en la gracia. 2ª. de Pedro 3:18
4º. Creciendo en fe. Judas 20
Estarse quieto sin esforzarse, arriesgar y aguantar es fácil, lo difícil es activarse para hacerlo, puedes lograrlo “porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.
Por: Euclides Vargas Johnson

Churchil15@hotmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario