sábado, 31 de enero de 2015

URDIENDO VIDA XXI LOS MILAGROS DE DIOS NO PUEDEN SER CONTADOS

URDIENDO VIDA XXI
LOS MILAGROS DE DIOS NO PUEDEN SER CONTADOS
Salmo 40:5
Asistí a una reunión de la iglesia y una hermana recién operada de aneurisma (es la inflamación de una vena o una arteria) nos dio su testimonio. Un día se levantó tranquila y estando sirviéndole el almuerzo al hijo, sintió una pequeña molestia en el abdomen, como un dolorcito y contrario a su costumbre de no pararle a nada se dijo: “Sr. este dolorcito está raro”, e inmediatamente le dijo al hijo que se iba para la clínica.
Entró a la clínica por emergencia y le hicieron varios exámenes que reflejaron una aneurisma en el estomago. El medico de guardia la  hospitalizó con la orden de operarla lo mas pronto posible.
El seguro no  cubría la operación pero la secretaria de la clínica se las ingenió y le dieron el visto bueno o la clave. Pasó la noche tranquila pero por la mañana  todavía no tenia los resultados del triaje (exámenes de laboratorio) en la historia, el anestesiólogo no quería operar y el cirujano dijo: “En el nombre de Dios vamos a operarla ya que en cualquier momento puede venirle una hemorragia”.
La operación salió muy bien, pero el cirujano le dijo “que en el preciso instante que aisló la arteria esta se rompió, un segundo mas y nos complicamos”. Todos nos quedamos impactados, le dimos gracias a Dios por la hermana, pero me quedé con el asunto en la cabeza hasta que logré comprenderlo todo: FUE UN MILAGRO DE DiOS.
A lo mejor puede ser que no estés de acuerdo, es tu problema, cada quien puede interpretar este suceso como quiera, que fue la capacidad del medico, que fue la tecnología moderna, o que todavía no le tocaba, etcetcetc, pero te diré que  muchas veces Dios utiliza para hacer sus maravillas mecanismos incomprensibles o desconocidos por el hombre y ya el profeta Daniel se encargó de advertírnoslos (Daniel 2:21-22).
Si Dios hace esto es con el propósito de poner estos recursos a nuestro servicio, recuerden que el cirujano dijo, “la voy a operar en el nombre de Dios” y la máxima bíblica nos dice que hacer las cosas en el nombre de Dios es como si El mismo las estuviera haciendo, entonces cual es lo extraño.
Lo mas importante de un milagro es su procedencia, y la señal de la intervención de Dios en la operación de la hermana es irrefutable. Muchas veces no vemos las señales que Dios nos está  mostrando sino que inútilmente  perecemos esperando no se que cosa, y nos pasa lo mismo que al señor del cuento que después de una inundación quedo aislado en el techo de una casa y le pidió a Dios que lo salvara, pasó un helicóptero y no se quiso montar, pasó una lancha y no se quiso montar y por ultimo paso un señor en un tronco y tampoco se monto, subieron las aguas, el señor se ahoga y cuando llegó al cielo le preguntó a Dios que porque no lo había salvado y Dios le respondió que si lo que quería era  que fuera El en persona a salvarlo.
El Salmo 40:5 ratifica que Dios no nos olvida antes por el contrario, ha aumentado sus maravillas y sus pensamientos para con nosotros. Las Maravillas de Dios son milagros que para nosotros es imposible contar, lo malo es que a veces no los percibimos o los ignoramos. No hay que pensar que un milagro es solamente la interrupción o cesación de algún proceso natural.
La respuesta positiva a nuestras oraciones son un milagro, o ustedes creen que las oraciones de mi esposa para que me convirtiera no son un milagro, o piensan que el empleo que obtuvieron no es un milagro, a lo mejor habían personas tan capacitadas como tu optando por el puesto, o el cupo en la universidad sabiendo que hay miles esperando ingresar a ella.
Para Dios no hay nada sobrenatural y lo mas natural es que haga diariamente maravillas en tu vida

Euclides Vargas Johnson

URDIENDO VIDA XX NO LE DEIS LUGAR AL DIABLO

URDIENDO VIDA XX
NO LE DEIS LUGAR AL DIABLO
Efesios 4:26-27
Fui a buscar a una nieta a la escuela pero el portero no me dejó entrar sino hasta que  saliera no se quien, no dije nada pero me molesté un poquito.
Al fin entre y en la puerta de un aula, como haciéndome señitas, burlándose de mi,estaba colocado este texto bíblico: “Airaos pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo; no deis lugar al diablo”.
El mensaje me dio un golpe en la cara, todavía me está doliendo, y me tocó reírme de mi mismo, ya que soy propenso al enojo, antes lo hacia por todo, ahora pocas cosas me molestan pero lo sigo haciendo.
Tengo otra nieta que le gusta tener todo ordenado y a menudo acomoda a su gusto las cosas en mi mesa de trabajo, donde suelo tener desde un martillo hasta la Biblia y cuando necesito algo y no lo encuentro, me enojo, El orden de ella es correcto pero mi aparente desorden es mi comodidad.
Si te pasa algo parecido, no te aflijas,  lo que nos recomienda el apóstol Pablo es que no prendas los bombillos si todavía tienes rabia por algo, ya que viene el diablo, como el cuento de “viene el coco”, y te asusta. Entonces podemos ver que el asunto no es enojarse, que ya de por si es malo, sino mantener el enojo, conozco personas que no se hablan desde hace tiempo, seguro que están enfermos de algo. La rabia enferma el hígado, la vesícula biliar y ataca el corazón.
Esta actitud es mala porque lo ideal es que la molestia no te dure el día, la palabra dice “que no se ponga el sol”, que no te acuestes a dormir enojado porque ahí está el pecado. Mantener la rabia latente en la mente bloquea tu cerebro, no razones correctamente, no puedes controlar tus emociones y el enojo se convierte en parte de ti y eso es lo que te mantiene en pecado.
Lo que pasa es que las explosiones de ira tienen un origen pecaminoso ya que reflejan la falta de dominio propio y es así como le damos la entrada al diablo. No se que tan fácilmente la rabia te atropella y te tira al suelo, tienes que reaccionar rápidamente, levantarte, sacudirte el polvo y serenarte.
La rabia que mas me duró fue en mi juventud, trabajaba en un taller de mecánica donde había un carro abandonado, pero estaba enterito, hablé con el dueño quien accedió a vendérmelo, el propietario del taller me prestó el dinero y poco a poco reparé el carro.
El caso es que cuando el dueño lo vio rodando me lo quitó con el pretexto de que no se lo había pagado lo cual era falso. El dueño del taller lo obligo con la policía a devolver el dinero, pagar los repuestos y la reparación, pero yo no quedé conforme, me la pasaba endiablado y con ganas de quemarle el carro. Con el tiempo me pasó la cosa, pero viví un tiempo enfermo, le había dado la entrada al diablo que me inducia a cometer una barbaridad.
Espero que con esta sencilla reflexión puedas entender que lo peligroso es mantenerte enojado ya que el diablo se aprovecha y te pone como perro con mal de rabia, que no solamente te enfermas tu sino que enfermas a los demás, el mal de rabia es contagiosa, daté cuenta que cuando hay un rabioso en nuestro entorno las personas lo evitan, espero que no te estés quedando solo.
No se como es tu temperamento, pero lo esencial es que si te enojas ten calma, respira profundo, cuenta hasta donde sea necesario y serénate que el diablo saldrá corriendo.
NO LE DES EL GUSTO AL DIABLO

Euclides Vargas Johnson

URDIENDO VIDA XIX LEVANTATE Y VE HACIA EL SUR

URDIENDO VIDA XIX
LEVANTATE Y VE HACIA EL SUR
Hechos 8: 26-40

Les diré que esto no es un estudio bíblico ni una fase interpretativa de la palabra, sino que tomaré el texto como punto referencial para hacer un ejercicio practico de similitudes que nos ayuden a entender correctamente la direccionalidad de Dios en nuestras vidas.
Auto analizarnos para saber si hacemos las cosas bien o mal es una contradicción, ya que solo siguiendo las directrices que Dios nos indica en el texto podremos ser eficientes.
Una de las primeras cosas que debemos saber es que Dios te hablará para decirte lo que debes hacer. Esto lo experimenté recién llegado a la iglesia, El hallará el medio o el modo para hablarte, a mi por ejemplo me habló en una clase de discipulado, había un maestro al que no le entendíamos nada y Dios me dijo algo así como esto: “El maestro quiere hacerlo y ser útil, pero Yo no lo he llamado a eso, eres tu quien tiene que estar ahí parado”.
Dios me había hablado indicándome lo que tenia que hacer, ahora faltaba que obedeciera, si vamos al texto al apóstol Felipe le hablo “Un Ángel del Señor”, Dios escogerá a alguien para que te hable, o lo hará el mismo. No se como será contigo, pero debes estar atento a la voz de Dios y responder “heme aquí”.
El ángel le dice: “Levántate y ve hacia el sur”, Dios es preciso en lo que quiere que hagas, a Felipe le indica un camino, no es para donde el quiera o pueda ir. Muchos de nosotros  le damos  vueltas al asunto y empezamos a dudar y esto sucede cuando no reconocemos la voz de Dios y nos pasa lo de Samuel. Esta indecisión nos hace perder la ruta, nos desviamos y nos vamos por un camino diferente al que Dios nos ha marcado y seguro que nos va ha ir mal.
Esta historia de Felipe se esta poniendo buena y a lo mejor la tuya también. “El cual es desierto”, Esto quiere decir que no será fácil. El desierto es símbolo de dificultades, acuérdate que el camino es estrecho, o es que le tienes miedo al calor del día y al frio de la noche.
“Entonces él se levantó y fue”: Fíjense que Dios no le dijo lo que tenia que hacer, solo le habló y lo mandó a ir, y nosotros seguimos dudando y nos preguntamos: ¿Y que voy hacer por allá?, no importa, solo te levantas y vas, obedece y El te apoyará en todo.
“Y sucedió”: Seguro que algo tiene que suceder, Dios no hace las cosas por capricho o para ver que pasa, cuando llegues sucederán las coas en las que Dios te quiere involucrar, con Felipe fue el etíope y contigo no se, pero anda y gózate con la sorpresa que  Dios te ha preparado.
Mas adelante el texto dice:“Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate  a ese carro”. Para no hacerles el cuento tan largo hasta aquí los traeré. Después de haber transitado tu desierto y llegues al lugar escogido para ti por Dios, tendrás la bendición de la dirección del Espíritu Santo, a Felipe le dijo “acércate a ese carro” pero para nosotros ese carro puede ser el vecino, el amigo, la familia, un ministerio en la iglesia, salir de misionero y otros carros mas a los cueles Dios quiere que te acerques.
Te puedo asegurar que yo oí, obedecí, caminé mi desierto y fui hacia el sur y solo entonces he podido comprobar la direccionalidad de Dios en mi vida y el apoyo del Espíritu Santo.
Tu también puedes hacerlo, escucha la voz de Dios, obedécela, camina tu desierto y el Espíritu Santo te guiará y apoyara en lo que tienes que hacer.


Euclides Vargas Johnson

URDIENDO VIDA XVIII EN NADA ESTEIS AFANOSOS Filipenses 4:6-7

URDIENDO VIDA XVIII
            EN NADA ESTEIS AFANOSOS Filipenses 4:6-7
El stress viene por no confiar en Dios
Esta frase no se si la leí o la escuché en alguna parte o la pensé que es la mas seguro, pero es la pura verdad.
Los especialistas en esta materia (el stress), se están haciendo ricos con los afanes de las personas. Estos afanes tienen varios orígenes, unos los produce el consumismo, la moda, el nivel social y las ganas de aparentar lo que no se es, que al desearlas con ahinco, con ansias y al no poder obtenerlas, nos preocupamos y nos ataca el stress, esta es una preocupación inducida y es una decisión personal remediarla.
Pero hay otras, inherentes a la persona, que necesitamos ayuda para solventarlas. Pueden ser los estudios, la familia, una enfermedad, la perdida de seres queridos, que tocan la parte espiritual.
El texto bíblico referencial nos sugiere o nos manda, ya tu veras como lo tomas, que “en nada estéis afanosos”; la palabra en nada implica todos los afanes, pero muchas veces no sabemos las actitudes que nos producen afán y vivimos en una molestia perenne.
A mi por ejemplo me preocupan las condiciones de vida o enfermedades de algún familiar o amigo e inclusive las propias y que no puedo evitar hacerlo ya que es le forma natural como actúamos,
Peo resulta que nosotros no podemos con solo afanarnos resolver todas los problemas, y hay unos que Dios nos los pone difíciles e imposibles para recordarnos que debemos recurrir a El para quien nada es imposible. Me recuerda una canción que dice que para subir al cielo se necesita una escalera grande y otra chiquita, bueno nosotros somos la escalera chiquita y Dios es la escalera grande.
En estas noches estuve conversando con mi hija mayor que tiene un problema de salud. Me contó que los exámenes y estudios están saliendo bien, que sigue su tratamiento y la enfermedad está cediendo, que confía plenamente en Dios, lleva su vida lo mas normal que puede, asiste a su trabajo y cumple con sus labores, que no se ve a afanar por nada, que uno estará tan bien como se sienta y se siente bien y que además solo Dios sabe lo que va a pasar y no se va a enfermar mas de lo que está.
Esta es la actitud correcta, y que nuestras oraciones las dirijamos a Dios “con toda fe y súplica dándole gracias por todo”, de esta forma el afán saldrá  de nosotros “y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Euclides Vargas Johnson

URDIENDO VIDA XVII CONSOLADOS PARA CONSOLAR

URDIENDO VIDA XVII
CONSOLADOS PARA CONSOLAR
2ª de Corintios 1:3-4,7
Estaba niño y recuerdo como si fuera hoy lo que me sucedió un 25 de diciembre. Me levanté temprano y me fui para la calle donde varios niños jugaban con sus juguetes, cuando regresé a la casa, encontré a mis dos hermanos menores jugando con unas bicicletas, los estuve observando y al rato mi madrasta me dijo que buscara debajo de mi almohada que el niño Jesús me había dejado un regalo. Niño al fin  corrí alegre a buscarlo y encontré una moneda, que no recuerdo cual era su valor, pero si de lo que hice con ella.
Me fui al patio, entré en el sanitario y la dejé caer por el hueco de la letrina, me subí a una mata de mango y me puse a llorar. Esto no se lo conté ni siquiera a mi abuela que me quería muchísimo. Crecí con el síndrome del desconsuelo reprimido, no se como le dicen a eso los loqueros modernos, antes sencillamente era falta de cariño.
Que triste es vivir sin que te puedas apoyar en alguien que te consuele, los sentimientos son muy sensibles y puedes sentirte solo o ignorado, muchas veces sin razón.
Cuando murió mi papá percibía que las palabras de  condolencia no eran sinceras, a lo mejor estaba equivocado y me arropaba mi carga sentimental. Murió mi mamá y todo fue diferente, ella era cristiana y se sentía en el ambiente un verdadero pesar por su partida, las hermanas de su iglesia me acompañaron en mi llanto, y aun hoy todavía lo hacen.
Recibí a Cristo y ahora veo las cosas de otra forma, y ha cambiado sobre todo a raíz de la muerte de mi esposa. Cuando le diagnosticaron una enfermedad terminal, nos consolábamos mutuamente pero mas ella hacia mi persona, su actitud me fortalecía y un día me dijo que todo lo podía soportar porque Dios la consolaba y le había dado paz.
Cuando falleció no me desesperé por cuanto sabia que ahora Dios seria mi consolador, que me había dejado sufrir estas cosas para que yo pudiera consolar a otros sabiendo lo que se siente.
Dios “nos consuela en todas nuestras tribulaciones” y el propósito es “para que podamos también nosotros consolar a los que están  en cualquier tribulación”.
Hermano querido consuela con misericordia y con amor que es la virtud preeminente en el fruto del  Espíritu.


Euclides Vargas Johnson