martes, 16 de septiembre de 2014

EL DESTINO DE LOS MALOS

Salmo 73
Estoy viviendo en estos días la retrospectiva de una vieja película pero con nuevos actores.
No he sido dado a la envidia, porque es una enfermedad que corroe el alma y enferma los huesos, produce cáncer, pero  he visto como a dañado a otros incluyendo amigos, vecinos, compañeros de trabajo, de estudio e inclusive familiares y hermanos de la iglesia quienes  libremente y sin reparo, como si fuera algo normal, critican o comentan sobre el trabajo, la casa, el carro, la mujer o cualquier cosa que ellos piensen que esta mal en otras personas. Esto es envidia pura y sencilla envidia.
Son personas que no pueden ver que otro esté bien o mejor que ellos porque piensan y  dicen que no se lo merecen, pero ellos si, esto es envidia, pura envidia. Envidian lo aparentemente bueno que les sucede a otros.
Tengo un hijo que en estos días empezó a quejarse con la pregunta inquietante y malévola, ¿Por qué a mi?. Primero se le dañó la nevera, después el aire de su cuarto, cuando se le descompuso el carro no encontraba los repuestos, cuando al fin pudo repararlo se le abrió la capota y se le rompió el parabrisas, como no podía andar con el carro sin el vidrio delantero su hermana y que para hacerle un favor le presto su carro y lo chocó,
Me causó tristeza oírlo decir: “ahora que estoy sirviendo en la iglesia es que me están pasando tantas calamidades y a otros que andan por ahí sin temor de Dios nada  les pasa  y viven mejor”. Solo le dije que su problema era tan viejo como la humanidad pero que podía leer el Salmo 73.
Muchos de nosotros para no decir todos, en algún momento de nuestras vidas hemos pasado por circunstancias críticas que nos han sembrado dudas sobre las misericordias y promesas de Dios.
La palabra es muy clara al respecto y el Salmo 73 es una declaración actualizada de lo que nos sucede en esos momentos de duda y desesperación.
Tenemos envidia de los que andan por la vida sin preocupaciones, tenemos envidia de sus riquezas, de su arrogancia, de su posición social donde obtienen todo lo que desean. Languidecemos de envidia cuando los vemos disfrutar de sus bienes y nosotros pasando trabajo sin razonar como cristianos que es mejor lo poco con Dios que lo mucho sin El. (Prov 16:8).
Estas personas que tu envidias ya tienen su destino predestinado. Porque a ellos les parece que todas las cosa que hacen están bien, pero van derechito a una muerte segura, (Prov 16:25) o es que esto también se lo vas a envidiar, seria el colmo.
Tenemos que declarar que solo tenemos a Dios y que fuera de El nada debemos envidiar o desear ya que en El están todas nuestras esperanzas, bendiciones y tranquilidad.
Dios es bueno con los limpios de corazón.
Euclides Vargas Johnson


RECHAZADO Y CON SENTIMIENTOS DE CULPA


Salmo 27:10 “·Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá”
El que diga que no ha rechazado a alguien, no ha vivido. En algún momento de nuestras vidas seguro que nos ha pasado por la mente borrar a alguien del mapa o de nuestra lista de amigos o familiares. Yo por lo menos tengo una hermana a la que le llevo como 15 años que me hacia la vida imposible cuando estaba chiquita y a veces quería tener un poder para desaparecerla.
Los que tienen hermanos saben de que les hablo, cuando se ponen tu ropa, te rompen los cuadernos o te dañan el trabajo del colegio, se apoderan te la TV, de la computadora y no te dan chance y tantas cosas más.
De niño me escudaba con el disfraz de la indiferencia  al sentirme rechazado. Cuando somos rechazados y empezamos a dialogar consigo mismo y nos preguntamos porque, puede surgir en muestra mente el sentirnos culpables. Esta es una de las posiciones más peligrosas a que nos puede llevar la idea  de que “la gente me rechaza”.
El sentimiento de culpa te puede corroer al alma. Para mi hay dos maneras de sentirse  culpable. Uno es por algo que tú haces o dejes de hacer y sientes que te equivocaste perjudicando a alguien. Muchos de nosotros sufrimos en algún momento de esta sensación, yo la pasé muy mal hasta que un hermano de la Iglesia me contó algo donde me vi reflejado y pude comprenderme y perdonarme.
Me pasó lo siguiente: Mi madre se enfermó y como ninguna de mis hermanas tenía la disponibilidad de tiempo para cuidarla, decidí llevármela para mi casa para que no se quedara sola y poder atenderla adecuadamente. No tuve en cuenta su comodidad sino la mía, la saque de su entorno donde estaría tranquila y las hermanas de su Iglesia podían acompañarla, su salud empezó a desmejorar ostensiblemente hasta que le dio un paro respiratorio y falleció. 
Me eché la culpa de su muerte, lo que no era cierto, pero yo lo veía de esa forma, me recriminaba interiormente diciéndome: si la hubiere dejado en su casa, tenia que haberle buscado una enfermera, tenia que haberla internado en una clínica y otras cosas de las cuales me hacia responsable hasta que logre comprender que era inevitable ese desenlace y que iba a suceder donde estuviera y con quien estuviera y que yo había actuado por amor y de buena fe.
Si quieres sanar tu corazón, saca toda esa basura que tienes en la cabeza, es una visión negativa de si mismo que  hace que te sientas culpable de hechos o cosas que tú no podías cambiar.
 Cuando cuidaba a mi madre me sentaba a su lado en una mecedora y ahí pasaba la noche, cuando mi esposa empezó a enfermarse, también me tocó velar su sueño y lo  hacia en la misma mecedora y eso fue por varios años y por esto ahora no puedo dormir bien en una cama, ya que amanezco adolorido, me amañé a la mecedora.
Ahora cuando oigo o veo alguna persona que no sabe que hacer con su enfermo, lo primero que le recomiendo es que lo dejen tranquilo en su casa y que busquen la forma de darle todas las atenciones posibles sin sacarlo de su entorno que es donde se siente seguro, y que todo lo que se haga de corazón y con amor es bueno y Dios se lo premiará.
La otra forma de sentirme culpable es cuando pensamos que las personas me rechazan por mi manera de ser, mi forma de vestir, mi color de piel, mi posición social, el lugar en donde estudio o trabajo, o por nuestros padres cuando ven en mi alguien que les vino a dañar sus planes, o  cuando se es  maltratado física o mentalmente por uno de ellos o por mi creencia en Dios y tantas formas de rechazo.
Sentirse culpable porque me rechazan es una posición incorrecta que le puede causar efectos traumáticos a  tu salud, a tu alma y a tu espíritu, no te sientas culpable por que tus padres te maltrataron,  el problema eran ellos no tu, no es tu culpa, solo perdona y sigue adelante, pero no le hagas a tus hijos lo que  hicieron contigo, ellos tampoco tienen la culpa de lo que te sucedió cuando eras niño.
Cuando era maestro de la Escuela Dominical de la Iglesia me encontré con niños, que igual que yo  eran rechazados. Estas eran situaciones difíciles de tratar, ya que los padres no lo veían de esa forma, pero sucede que el niño es susceptible al rechazo, lo siente, lo huele, lo percibe y lo sufre cuando le dices: No preguntes tanto, no molestes tanto, estoy ocupado, no tengo tiempo y ese es un caldo de cultivo para que germinen y crezcan adultos resentidos con la humanidad.   
Sea cual sea por lo que te sientas rechazado no es tu culpa a no ser que te portes mal a propósito, que ya es otra cosa. Hemos venido a este mundo y estamos propensos ha ser rechazados, lo importante es tener la suficiente entereza y madurez para que esto no nos afecte, tu felicidad no está en las manos de otras personas, está en las manos de Dios.
En el mundo es muy común el rechazo, te rechazan cuando eres nuevo en un trabajo, te ven como la competencia, no es tu culpa, los grupos o equipos de trabajo no están condicionados para aceptar a los nuevos.
Ya como cristianos debemos de tener presente que Dios no nos creó para ser rechazados, para El todos somos iguales, pero para la sociedad no es así, si te rechazan perdona y no rechaces a nadie.  El te aceptó a través de Cristo (Efesios 1:4). Dios nos reconoce sin importar lo que hagamos, y no importa quien te rechace, Dios jamás te rechazara. 
El miedo a ser rechazados es común, si le preguntas a un grupo de personas cual es su principal miedo te contestaran que miedo al rechazo, aun como cristianos podemos ser rechazados por amigos, familiares, vecinos, inclusive por hermanos de la Iglesia. (Salmos 71:9,18 Jueces 11:1-2) Esta situación es bíblica, Marcos 6:4 “Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia  tierra, y entre sus parientes, y en su casa”.
Hasta los ancianos son propensos al rechazo, cuando ya  molestan y no se quiere tener la responsabilidad de su cuidado los internan en un ancianato como un objeto que fue útil pero ahora ya es chatarra desechable  y se lavan las manos.  Si a mi me llegan a meter en uno de estos lugares, seguro que me muero mas rápido, prefiero que me suelten en la calle como hace la gente cuando su mascota  está vieja y enferma. Mejor cómprate una mecedora o te regalo la mía y cuida a tu viejo.
Además debes de saber que Cristo también fue rechazado, Mateo 21:42 nos dice “que la piedra que desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo”.
Por lo tanto no te sientas mal cuando te rechacen y no te eches la culpa, Jesús también fue rechazado muchas veces, solo recuerda que Dios te quiere tal cual como eres y jamás te rechazará.
Por: Euclides Vargas Johnson
Churchil15@HotMail.Com

ACTITUD DE CRECIMIENTO


Josué 1:9
Conozco a muchas personas que trabajan para obtener resultados y este es el fin que se busca en casi todos las actividades que realiza el hombre, llegando hasta el extremo de decir que el fin justifica los medios, incluyendo  medrar en otros, o que nos sirvan de trampolín para conseguir mis propios beneficios. Esta actitud es una negación total del comportamiento cristiano, ya que el crecimiento lo tomamos como algo personal, donde Dios no tiene ninguna influencia en mis logros.
La actitud de crecimiento es la actitud de esforzare, arriesgar, y aguantar en pos de una visión predeterminada, eso fue lo que el Señor le dijo a Josué en Josué 1:9  “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”, y la tarea que le toco a Josué fue tremenda.
Esforzado    Josué 1:9 “Mira que te mando que te esfuerces… “    
La verdad es que sin esfuerzo es imposible progresar, es algo que no podemos negar, pero el esfuerzo debe ser un fin en sí mismo, no los resultados, porque si nos esforzamos estaremos cumpliendo con lo que el Señor nos ha pedido, esfuerzo. Él nos pide esfuerzo y no resultados, porque los resultados no dependen de nosotros. (1ª. de Corintios 3:6 “Yo planté, y Apolos  regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios”)
Un líder no debe de halagar los resultados más que el esfuerzo. No importa que nuestros discípulos no hallan obtenido resultados, si se han esforzado debemos reconocerlos, cosa que la escritura nos manda hacer cuando dice en 1Tesalonicense 5:12 “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros…”.
Un líder debe poner sus ojos en el esfuerzo que hace su gente y no en los resultados. Por otro lado, no se debe exhortar si se ha tenido malos resultados, sino solo si no se ha hecho el esfuerzo. Si alguien exhorta a una persona que se ha esforzado y que no ha obtenido los resultados esperados, desmotivará por completo a esa persona. Muchas de las deserciones de las personas en los grupos o equipos de trabajo, tienen que ver con esta falta de reconocer el esfuerzo que los discípulos o líderes hacen.

Animoso: Josué 1:9…y seas valiente;
La escritura dice que la cobardía es un espíritu y que nosotros no tenemos en nuestro interior ese espíritu, sino un espíritu de valor como dice 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
De ese Espíritu de Valor esta llena la Biblia, en la vida de hombres y mujeres que a pesar de las circunstancias y las consecuencias se pusieron firmes en Cristo para defender su fe.
Y hay muchos otros hombres que aunque no son mencionados en la Biblia, sí lo son en la historia del cristianismo. Uno de esos personajes de valor extra bíblicos, fue Martín Lutero que hace unos 500 años empezó a hablar la verdad de acuerdo a la Palabra de Dios no importándole ir en contra del sistema religioso del momento, ni importándole arriesgar su libertad y aún su propia vida para defender lo que él entendía que era la verdad. 
Vencedor:   Josué 1:9”…no temas ni desmayes…”. Estas dos palabras juntas nos dan a entender claramente una de las luchas más encarnadas que emprende todo aquel que se esfuerza y se arriesga, se convierte en el blanco de críticas y comentarios y a lo mejor de su propio desanimo al ver que no se dan los resultados inmediatamente y aquí tenemos que tomar el consejo del apóstol Pablo en Filipenses 3:12-14.
Para el cristiano el crecimiento debe ser integral
1º. Creciendo en salud y en todas las cosas. 3ª. de Juan 2
2º. Creciendo en amor. 2ª. de tesalonicenses 1:3
3º. Creciendo en la gracia. 2ª. de Pedro 3:18
4º. Creciendo en fe. Judas 20
Estarse quieto sin esforzarse, arriesgar y aguantar es fácil, lo difícil es activarse para hacerlo, puedes lograrlo “porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.
Por: Euclides Vargas Johnson

Churchil15@hotmail.com

TRES PERROS Y UN BURRO


Génesis 2:19-20
Vivo por un sector comercial llamado los  Cactus, un día pasé por una venta de comida  en el preciso instante que un hombre le dio una patada a un perro,  lo increpé y la cosa no pasó de ahí. Esa patada me dolió mas a mi que al perro que se fue aullando lastimeramente pero a mi me quedó  una decepción y una tristeza al ver que hay personas que no tienen sentimientos. Lo importante en una persona es la bondad de su corazón como nos dice proverbios 12:10 “El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel”.
Los que en algún momento de su vida han tenido animales domésticos a su cargo, saben de la lealtad y dependencia de estos, ya que el mismo Dios los puso bajo la tutela del hombre y  le dio la responsabilidad a Adán de identificarlos.
Desde niño tuve animales a mi cargo,  perros, burros, becerros, cochinos, gallos y gallinas, loros, cotorras, pericos, aves cantoras y un gato siamés, yo los sentía como míos y  se que ellos también lo toman a uno como de su propiedad, aunque el gato no era de nadie, era autónomo e independiente.
En toda mi vida he tenido tres perros, aunque este último no es mío, pero como si lo fuera, ya que si no estoy pendiente de sus necesidades el perro se muere de hambre o se lo comen las pulgas y las garrapatas.
Mi primer perro lo tuve cuando era niño, me lo regaló una señora que trabajaba en una hacienda donde habían unos perros de raza y de una camada le dieron los dos mas chiquitos, flacos y feos y un día que los vi en su casa me puse a jugar con ellos, La señora me dijo que si quería uno me lo podía llevar, escogí al  que me estaba lamiendo la cara. Era un perro marrón, de ojos claros y melancólicos que pedían  atención y cariño, se puso grande, gordo y bonito, le puse por nombre Canelo, se amañó tanto conmigo que me acompañaba a todas partes y cuando me iba para el colegio tenía que tirarle piedras para que se devolviera para la casa.
Varios días a la semana me tocaba ir a Macondo (pequeña hacienda de mi papá) a buscar la leche y yo no se como hacia Canelo pero el sabia que me iba para el monte, se ponía feliz y empezaba a dar vueltas a mi alrededor, ladraba y corría por  todo el camino,  al llegar a Macondo se perdía en los potreros y cuando tocaba regresar tenia que ir a buscarlo, varias veces me tocó dejarlo pero cuando se daba cuenta que yo no estaba pegaba la carrera y me alcanzaba por el camino.
El día que me perdí en la montaña Canelo no se apartó de mi lado en ningún momento.  Cuando salí del pueblo para completar el bachillerato Canelo se volvió callejero, salía y entraba de la casa o se iba para Macondo y se quedaba allá varios días, me imagino que me extrañaba y me estaba buscando, cuando lo encontraba en la casa se ponía feliz y me daba vueltas,  ladraba y salía corriendo como invitándome a irnos para el monte.Al regresar del cuartel nadie pudo darme razón de Canelo, según entiendo la ultima vez lo vieron fue por Macondo y creen que murió  de viejo. Canelo perro fiel.
Mi segundo perro lo tuve cuando ya estaba casado, era un cruce de doberman con una perra callejera, cachorrito le dio una diarrea de sangre y mi mujer lo botó para la calle, como a los tres días de estar perdido fui a la casa de mi mamá y cuando ya iba a prender el carro para ir a mi casa un muchachito me dijo que debajo del carro había un perro, mi sorpresa fue que era mi perrito, estaba flaquísimo y no podía ni caminar, de la casa de mi mama a la mía habían como quince cuadras, como hizo ese pobre perro para llegar hasta ahí, solo  Dios lo sabe. Agarre a mi perro, lo llevé al veterinario, le compre las medicinas y se lo encargue a mi mamá para que lo cuidara. Todos los días  iba a darle sus medicinas, la comida, a bañarlo hasta que se curó y se convirtió en un perrote que le metía miedo a cualquiera.
En esa época se hizo conocido un personaje llamado Nicomedes Zuloaga y sin mas mi perro pasó a llamarse Nicomedes, por cariño le decía Nico, Aprendía rápido, lo enseñé a traerme las cotizas, Magaly tenia que ponerlas en su sitio porque si no las encontraba no paraba de ladrar. Me esperaba siempre en el frente y me seguía por toda la casa, cuando me sentaba en algún lugar se echaba a mis pies y no lo quitaba nadie. Lo sacaba a pasear en el carro y era feliz sacando la cabeza por la ventana, lo dejaba en el carro cuidando y no se salía por ningún motivo.
En esos tiempos había una campaña encubierta de envenenar perros callejeros, pero lo hacían hasta con los que estaban en sus casas y una tarde que llegue del trabajo me extrañó ver que Nico no salió a recibirme, apenas Magaly me vio me dijo: “A Nico lo envenenaron”, me dio de todo, rabia, dolor y tristeza, hasta lloré, lo fui a enterrar en una parcelita que tenia para los Cortijos, ese día decidí no tener mas perros ya que me habían pegado sus perdidas. Nico perro fiel. 
Pero ahora a PP (Pedro y Paula) les regalaron un perrito, un cruce de gran danés con una perra media sangra de dálmata, como está cachorro le gusta jugar mucho, ya aprendió a buscar los objetos que le lances, lo estoy enseñando a jugar frisby. Por las tardes cuando salgo a caminar me lo llevo y ya sabe cuando es la hora y se inquieta y empieza a ladrar, busca la correa y me la pone a los pies, esto lo aprendió solo, cerca de casa hay una cancha de futbol y lo suelto en el terreno y corre como loco detrás de las pelotas y de los muchachos que están entrenando, forman un desorden con el perro.
No me quiero encariñar con el perro aunque el ya lo está conmigo, PP le puso por nombre Gandal. Será un perro fiel.
Para la época que tenia a Canelo mi papá compró un burro, era chiquito y orejón, y me dijo “este burro es tuyo”. A mi papá lo engallaron en la compra del burro, como era chiquito le dijeron que era un pollino, pero ya era un burro viejo. En los pueblos hay un dicho que dice que burro chiquito siempre es pollino y mi papá ni cuenta se dio.
  Era un burro inteligente, le puse por nombre Pichirilo. Se quedaba quieto cuando lo estaban cargando,  y si le ponían micho peso empezaba a mover la cola y a tirar paradas, se aprendió el camino para Macondo de tal forma que solo había que darle una palmada en el anca y se iba solito. Avisaba cuando tenía hambre y rebuznaba de una manera diferente cuando iba llover. Pichirilo, Canelo y yo éramos un trío inseparable. Cuando oigo que a alguien le dicen que es un burro, me acuerdo de Pichirilo y no entiendo, porque si lo que quieren decir que la persona es bruta, que no aprende, no la pueden comparar con un burro y menos con pichirilo. Esta es una ofensa para mi burro.  Pichirilo, burro inteligente y fiel.
Ustedes se preguntaran porque de esta reflexión, lo que pasa es que ellos son criaturas indefensas, que te dan todo sin esperar nada a cambio, no les interesa si su dueño los maltrata siempre estarán ahí para acompañarlo, no guardan rencor, te pagan con su lealtad y no les interesa que tengas dinero o no, conozco indigentes que tienen perros.
La Madre Teresa de Calcuta dice que si amamos a los animales estaremos más cerca de Dios.
Por: Euclides Vargas Johnson

CORAZON HERIDO


Proverbios 15:13
Estando en una clase, que no recuerdo de que se trataba, un hermano dijo: “Los hombres sufren  de alzhéimer y las mujeres son históricas”.
Esta es una realidad: Cuando yo hacia algo que a la mujer no le gustaba, me lo reclamaba en el acto y de paso sacaba todo un arsenal de culpas no pagadas, era como una lista de faltas que por lógica iba creciendo con el tiempo.
Mi defensa era negarlo todo; no me acuerdo, es mentira, lo estas inventando para poder pelear. Lo mas seguro es que era verdad, pero como hacia tanto tiempo de eso  yo creía que se le habían olvidado.
Tenemos la tendencia a olvidar cuando ofendemos y a recordar las ofensas, la gran mayoría de estas provienen de lo que decimos, o de la forma que tenemos de decirlas.
¿Piensas para hablar o hablas sin pensar?, o ¿piensas y vas hablando?, o sencillamente ¿ni piensas ni hablas solo actúas llevado por las emociones, por instinto?. No te estoy diciendo lo que debes hacer, solo que lo pienses antes de hacerlo. Cuando Cristo te exhorta a que seas prudente para hablar, lo que te quiere decir es que debes medir las consecuencias que tendrán tus palabras.
Sin querer queriendo lanzamos dardos venenosos que hieren a otros causando dolor, y sin dolor, tenemos que perdonar o pedir perdón, porque  si sientes dolor al hacerlo, realmente no haz perdonado, solo lo estas dejando a un lado sin olvidarlo del todo.
Esta actitud también causa dolor, porque es como una espina clavada en el corazón que enferma el espíritu.
Hay hermanos que me han comentado que perdonar se les hizo difícil y que pasaron penurias para reconocer que la falta de perdón los estaba afectando.
Esto es cierto, yo pasé por lo mismo, durante mi vida traté de no sufrir por nada ni por nadie, lo hacia calladito y sin recriminaciones, solo “dejando pasar”. Lo malo de esto es que nunca dije te perdono o perdóname y lo que estaba haciendo era acumular dolor y  frustraciones, realidades emocionales encubiertas con una postura de conformidad o resignación irreal que aparentemente me hacían sentir bien y la realidad era otra.
La falta de perdón es como la tensión alta que tiene su sintomatología que muchas veces no la sentimos pero la padecemos. Las pastillitas que te la mantienen normal son como las ofensas perdonadas que nos curan el alma.
¿Por que nos cuesta perdonar o pedir perdón?; puede ser que todavía razonemos como carnales y ponemos el alma (los sentimientos) en las ofensas y estemos sufriendo del “síndrome del hombre de los postreros días” (2ª. de Timoteo 3:1-5).
Cuando ofendemos pensamos que no hemos hecho nada malo (enfatuado), o que tenemos el derecho de decir o hacer lo que queramos (vanagloriosos), o cuando nos reclaman por algo no lo aceptamos (soberbios), si tan solo pidiéramos perdón evitaríamos infinidad de problemas.
No percibimos que vamos por el mundo dando codazos y empujones sin pedir permiso ni disculpas (soberbios).
Hay mil maneras de ofender a una persona, ya con el solo hecho de no saludarlas se sienten rechazados u ofendidos. Un día una hermana de la Iglesia me dijo que yo era un presumido, que pasaba sin mirar a la gente, le pedí perdón, pero ella no me conoce.
También hay mil maneras de sentirse ofendido, no se que te molesta, pero a mi me incomodan las preguntas e intromisiones personales; después de la muerte de mi esposa me preguntan y sugieren cosas que dan risa, pero a mi me molestan: ¿Que quien me hace la comida?, ¿que porque no me caso otra vez?, una hermana en la fe como que me vio la ropa sucia y me preguntó que quien me lavaba la ropa, sutilmente y con alevosía, con una sonrisa cándida e inocente le respondí muy suave y pausado “la lavadora”.
La vida del cristiano no puede estar sometida al vaivén de los sentimientos o estados de ánimo para perdonar o pedir perdón.
Hay muchas citas bíblicas que te hablan del perdón, pero te voy a dar otros textos para que sepas lo beneficioso que es perdonar.
1º.  1ª. de Pedro 4:8: El amor cubrirá cualquier ofensa o pecado que hayas cometido.
2º.  2ª. de Timoteo 4:16: No tomemos las ofensas como algo personal, no está en nuestras manos el juicio y no te sientas rechazado.
3º.  1ª. de Timoteo 1:12-16: Cristo te sacó de la ignorancia que te hacia pecar. La misericordia de Cristo que obra en ti debes retribuirla a los demás, perdona.
4º.  Colosenses 3:12: Hay que tener paciencia para soportarnos los unos a los otros y perdonar a todos como Cristo lo hizo con nosotros.
5º.  Efesios 4:31-32: Debemos eliminar de nuestro corazón los sentimientos que nos dañan, vivir en paz con todos y perdonándonos todo.
El amor, la paciencia y la tolerancia provienen de la misericordia que tuvo Cristo al perdonar nuestros pecados.
SALMO 133:1  ¡MIRAD CUAN BUENO Y DELICIOSO ES HABITAR LOS HERMANOS JUNTOS Y EN ARMONIA!
Por: Euclides Vargas Johnson
Churchil15@Hotmail.com




EL PAJARO QUE QUISO VOLAR


La sabiduría del refranero popular es innegable y variada, usa figuras retoricas o tropos para endilgarle a personas comportamientos o características de los animales. Me referiré solo a las aves (pájaros) y les tengo varios ejemplos:
“Pájaro de mar por tierra”. Se les aplica a personas que llegan a un lugar o sitio que nunca frecuentan o para presagiar dificultades.
“De lejos se reconoce al pájaro que canta”. Se refiere a personas que manejan algún tema u oficio.
“Dando y dando pajarito volando”. Indica que la persona debe entregar lo que vende al momento de recibir su pago.
Hay pájaros para todos los gustos, hay pájaros sin gusto y hay pájaros que no gustan y hay personas que gustan de imitar a los pájaros, y pájaros que les gusta imitar a las personas.
Desde niño tuve relación con los pájaros, los capturaba para criarlos o venderlos, esta actividad era como un deporte que practicaba con mi primo Paul. Estos pájaros los capturábamos en Macondo (pequeña hacienda de mi papá), en ese lugar vivía una familia y sus hijos habían criado un loro que encontraron en el suelo al pie de una mata donde había un nido.
El lorito no tenia ni pluma, pero ellos lo criaron con amor y esmero. El loro creció, durante el día estaba  suelto y de noche lo encerraban en una jaula para evitar que se lo comieran los animales. Aprendió a hablar y se la pasaba en un escandaloso parloteo rítmico, continuo y monocorde.
Una mañana llegue a Macondo a  buscar la leche y me extrañó no oír la bulla del loro, al preguntar por pepe (así se llamaba el loro), me contaron que un día amaneció callado y se montó en un árbol altísimo de mamòn  y se lanzó desde lo mas alto intentando volar, pero nada que ver, se dio un trancazo en el suelo, al medio día hizo lo mismo con idéntico resultado y en la tarde se volvió a montar al árbol y no lo pudieron bajar por mas que lo intentaron. Por la mañana encontraron las plumas de pepe manchadas de sangre regadas por el suelo.
 Como era un muchacho no analicé el asunto, solo les dije que yo lo hubiera bajado a piedra y no se lo hubieran comido los animales. Pero es que ahora no me quiero imaginar que pepe se frustró y usó su coeficiente intelectual animal, sino que sencillamente se le hizo de noche y se quedó en el árbol con tan mala suerte que se lo comió una rata o un gato.
Tengo una hermana que pasó por una situación similar, ella vivía en un apartamento y como no podía tener un perro se buscó un turpial. Lo cuidaba diligentemente, comida, agua para tomar y bañarse, era su consentido, ella le hablaba al pájaro y el pájaro le cantaba a ella.
Pero un día sin darse cuenta  dejó la puerta de la jaula abierta y el turpial cantor se le voló. Mi hermana se puso muy triste pero a los quince días apareció el pájaro. Mi hermana acomodó la jaula, le puso comida y agua, le abrió la puerta y el dichoso pájaro se metió en ella. Estaba muerto de hambre, sucio y con las plumas rotas, mi hermana decía que estaba flaco, prueba evidente de que había  pasado trabajo. Lo que me intriga de esto es que el pájaro recordó su casa con todo que nunca había salido de la jaula y además ¿Qué lo hizo realmente volver?
¿Ustedes dirán a que viene todo este cuento del loro y del turpial?
Estaba en mi chequeo religioso semanal de la tensión y sentada a mi lado, una señora joven, buena moza ella,  sostenía un “cartapacio de papeles” me miró y me dijo:”Los jóvenes de ahora no saben ni lo que tienen ni lo que quieren”, yo lo sabia pero le pregunté: ¿Por qué dice esto?
Entonces empezó a decirme; “Tengo un hijo de 15 años que no quería estudiar, se puso a trabajar, me llegaba tarde a dormir y esta situación me tenia preocupada, hasta que una noche me llamó por teléfono para decirme que se iba de la casa y que me quedara tranquila. Tranquila no me podía quedar y averiguando aquí y allá logré saber lo que pasaba  ¡tenia embarazada a una muchachita de 14 años!  Que le parece señor”.
Y usted que hizo, le pregunté: “Logré hablar con él para que entrara en razón y un día se me apareció en la casa, estaba sucio, flaco (como el turpial), sin ropa. Lloré muchísimo, pero lo tengo en la casa y está estudiando. A la muchachita la metí en el control prenatal y le estoy haciendo todos los exámenes”.
No se que mas va a hacer la señora porque me llamó la enfermera y cuando salí del consultorio ya no estaba.
Dios nos ha dado el razonamiento para entender que es lo bueno y que es lo malo, este joven también quiso volar antes de tiempo y como el loro se dio su trancazo, pero como el turpial se dio cuenta que estaba mejor en su casa donde no le faltaba nada y volvió a instancias de su madre.
Jesucristo nos dio un ejemplo de estas cosas en la parábola del hijo prodigo, (Lucas 15:11-32). Lo importante de todo esto es que los jóvenes de siempre hemos tenido, aunque sea en sueños, las ganas de salir a volar sin importar lo que nos pueda pasar y experimentar una supuesta libertad que solo entenderemos que es esta cuando logremos captar que la mejor libertad es cuando queremos lo que somos y hacemos y  no lo que queremos hacer.
ASI QUE NO SALGAS A VOLAR SINO ESTAS PREPARADO
Por: Euclides Vargas Johnson

Churchil15@hotmail.com

LA JUSTICIA DIVINA


1ª. de Juan 2:29. “Si sabes que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de èl”
Hay  unos países en África que tienen una cultura o costumbre  ancestral que les da a los familiares de una persona asesinada el derecho de decidir el destino de su agresor.
Cuando esta persona es condenada a muerte por su delito, se le ata de pies y manos para que no pueda nadar y delante del público se le lanza al agua y entonces dejan  en manos de los familiares del muerto la potestad de dejarlo vivir o morir.
El saber popular muy sabio entre las culturas indígenas dice que si lo dejan ahogar, habrán obtenido justicia pero siempre estarán de luto, pero si lo salvan, el agresor seguirá vivo pero el luto terminará.
No siempre las leyes del hombre son justas, ya que en las cárceles hay personas inocentes de los delitos por los cuales han sido condenados y les pondré  un ejemplo de esto.
Tengo un amigo que pagó quince años de cárcel por un delito que no cometió. Resulta que una noche estaba con su hermano en una fiesta y este bajo los efectos del alcohol tuvo una discusión con otro señor y se fueron a las manos, en la pelea sacaron armas blancas y el hermano de mi amigo mató a su contrincante y se fugó del lugar.
El asunto fue que mi amigo estaba tan borracho que ni se dio cuenta de la pelea, pero como lo identificaron como hermano del agresor, casi que lo linchan, lo salvaron unos conocidos,  la policía se lo llevó preso y lo sentenciaron a la cárcel y que por encubridor.
Lo que me lleva a escribir, es reflexionar sobre nuestra actitud frente a las injusticias, ya que mi amigo me ha dado, sin el saberlo, una lección de humildad y perdón. Este señor es mi amigo pero nunca supe por su boca la tragedia por la que había pasado. No  culpó a nadie de su infortunio, ni a su hermano, ni a los abogados, ni a los testigos manipulados, ni al juez, y tampoco estuvo contándolo para verse como la victima ni mucho menos.
Tuve conocimiento de esta historia por medio de su esposa un día que me presentó a unas sobrinas, hijas del hermano que evadió su responsabilidad  y mi amigo pagó por su culpa. Hago la salvedad que mi amigo aun no ha recibido a Cristo.
Estas injusticias Dios las castiga, vemos y oímos continuamente casos de personas que por no tener facilidades (dinero) no pueden demostrar sus derechos o inocencia ante las autoridades y además son atropelladas en sus derechos civiles o humanas. (Isaías 10:1-3), pero Dios nos dice que los que así actúan la pagaran y no tendrán quien los defienda ni donde esconderse.
Admiro la conducta de mi amigo y desde que supe lo que le tocó vivir y al asociarlo con la palabra de Dios, lo veo reflejado en el texto bíblico de 1ª. de Pedro 3:8-12 ya que la conducta frecuente de las personas que no tienen a Cristo es pagar mal con mal e injusticia con injusticia.
El verdadero cristiano, el que ha nacido de nuevo en Cristo, tiene que ser justo porque él es justo. Además que de nosotros no es la justicia, es de Dios, el apóstol Pablo se lo hace saber a su discípulo Timoteo cuando le recomienda evitar los contratiempos y dejar  el juicio a Dios.
2ª. de Timoteo 4:14: “Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos, 15b Guárdate tu también de él”.
 DEJA A TUS CALDEREROS EN LAS MANOS DE DIOS
Por: Euclides Vargas Johnson
Churchil15@hotmail.com



¿CONFLICTOS? ¿PROBLEMAS?

                         ¿CONFLICTOS? ¿PROBLEMAS?
                       Y QUIEN NO LOS TIENE

En este mes de mayo se realizó una cumbre de mujeres en Bolivia para discutir la problemática del abuso sexual que estas sufren a nivel mundial y  anoche asistí a una reunión convocada por la junta comunal de mi sector, para oír una charla sobre la violencia familiar, dictada por la oficina de prevención del delito. Son temas que siempre estarán vigentes.
Escuché atentamente la exposición de la abogada y regresé a mi casa con un cumulo de ideas en la mente, sobrepuestas o revueltas con lo poco que yo sabia al respecto. Básicamente esta charla se fundamentó en el aspecto legal y los avances del gobierno en el área de la violencia familiar. Lo que se de este tema no es académico ni virtual, sino empírico o experiencia adquirida en mi practica como consejero familiar en la iglesia, ministerio que ejercía con mi esposa.
Confieso que antes de conocer a Cristo era un violentador “pasivo” de mi familia. Lo hacia por ignorancia y con la apariencia de buena gente, con la convicción de que como no le gritaba o pegaba a nadie, todo estaba bien. Ahora se que hay muchas formas sutiles de violencia familiar, donde el agresor no cree que lo sea, pero el agraviado sufre las consecuencias muchas veces en un silencio cómplice o temeroso.
Estas situaciones hay que tratarlas o manejarlas como un conflicto, ya que la violencia no es propia de la vida, sino que es un recurso extremo muy penoso, vejatorio y destructivo.
Los conflictos pueden derivar en violencia sino se enfrentan adecuadamente. Cuando las personas no se sientan a conversar de sus problemas, estos quedan encubiertos y latentes en el tiempo, pero agresor y agraviado siguiendo la inercia del conflicto se van alejando y encerrándose en si mismos, dirigiéndose inexorable y peligrosamente al despeñadero de la violencia.
 Hay parejas que  han convertido su vida en un drama por no haber comunicado a tiempo  sus diferencias cuando estas tenían solución,  lo que al final se convierte en una tragedia ya que cuando una relación se rompe es difícil repararla, se necesita de un esfuerzo compartido para enmendar los errores y esto solo se logra con perdón, comprensión y amor.
En todas las familias, por muy funcionales que sean o parezcan serlo, siempre habrá divergencias, inclusive hacen parte de la vida en común, estas pueden ser pequeñas o grandes, puntuales u ocasionales y aun perennes, mis vecinos se la pasan discutiendo todo el día, hacen catarsis.
Los conflictos, según mi experiencia, en la mayoría de los casos sirven para resolver diferencias, mejorar las relaciones o lamentablemente para disolver vínculos amigablemente. Los acuerdos son fáciles de manejar, lo mejor es poder manejar los desacuerdos. El apóstol Pablo sabia que se le puede sacar utilidad a los problemas y conflictos y nos  hace saber en sus cartas a los corintios el propósito de estos.
1ª. de Corintios 11:19. “Es preciso que haya conflictos para saber quienes son los aprobados”. Esto sucedía en la iglesia  de Corinto y sigue pasando en la actualidad entre nosotros.
2ª. de Corintios 4:17-18. Nos hace ver el propósito de los problemas, el cual no es otro sino que salgamos fortalecidos mirando más allá de ellos.
Este no es un tratado infalible sobre resolución de conflictos, sino una pequeña reflexión de como evitarlos y para ello te daré tres consejos bíblicos.
1º.- No ser contencioso: 2ª. d Timoteo 2:24.26.
2º.- Enfrentarlos  con firmeza y amor: 1ª. de Timoteo 1:3-7
3º.- No provocar en los hermanos la ira y la envidia: Gal 5:26
Por tanto, mi consejo final es que trates tu causa con tus compañeros, familia o hermanos directamente y no se lo estés contando a los demás. Proverbios 25:8.10

Por: Euclides Vargas Johnson