URDIENDO VIDA XXII
Gal 6:1-5
Tuve una vecina que sus dos hijos mayores, no se como se
llaman pero les decían el quemao y risita, cayeron en desgracia por un robo
donde estuvieron involucrados, a raíz de esto fueron estigmatizados, todos los
señalaban y no conseguían trabajo, tuvieron que mudarse a otra ciudad donde
nadie los conociera. El refranero popular es sabio y hay uno que es pertinente:
“Hacer leña del árbol caído” y el rey David le pedía a Dios que lo librara de
esta gente.
En una reunión ministerial alguien dijo que “el único ejercito
que remata a sus heridos es la iglesia”. Quedé un poco escéptico, pero es
verdad. Hay ocasiones que cuando un hermano peca, le damos contra el suelo con
murmuraciones, sentencias y que para que no se pueda levantar le ponemos el
zapato en el cuello y no lo dejamos ni que mueva la cabeza.
No quiero poner ejemplos puntuales, no es ético, pero
seguro estoy que muchos de nosotros conocemos de casos en la iglesiadonde
alguien que ha pecado no ha sido perdonado, nos erigimos en Dios, tomamos su
lugar, pero el de un Dios implacable e injusto que no perdona ni restituye.
La idea no es hacer estudios bíblicos en una reflexión
pero trataré de aplicarme explicando el texto lo mas sencillo posible. (Gálatas
6:1-5) El apóstol Pablo estaba consciente que cualquiera puede pecar y todos
los días de alguna forma lo hacemos, no nos damos cuenta pero Dios si.
El apóstol nos habla de una falta evidente, de un pecado
notorio, y como dijo el filosofo mexicano “aquí esta el detalle”. Pablo le
habla a la iglesia y nos dice, “vosotros que sois espirituales” y esto es lo
difícil del asunto y te puedo asegurar que el que no perdona todavía es carnal
y cualquier argumento que use para justificarse por no hacerlo son pataleos de
carnicero.El apóstol Pablo habla de la
lucha entre el Espíritu y la carne y en los hermanos que ignoran al caído, que prefieren
irse de un ministerio o de la iglesia huyendo del pecador, prevalece la carne,
esto los mantiene en el pecado, que lastima.
El apóstol Pablo recomienda que no lo destruyas sino que
lo restaures con amor, con piedad y aquí hay un considerando importante: No lo
hagas por él sino por ti, “no sea que tu también seas tentado”,
para que no te entierren de cabeza en el suelo y te hagan leña para cocinar
mondongo,
Los versículos 2, 3 y 4 son recomendaciones generales
clásicas, practicas para convivir, evitar el ego , revisarse como cristianos y
los tomo como un preámbulo al Ver5 que
empieza con un “porque” que nos
introduce en un concepto primordial: “Cada uno llevará su propia carga”.
Vean que el apóstol recomienda ser amable, ayudar no a
cargar con las faltas de otros, no importa lo que hagas o dejes de hacer al
respecto, es tu conciencia. Somos responsables de nuestros actos, es como si
cargáramos en la espalda una mochila para ir echando las faltas y te puedo
asegurar que te pesará mas la falta de perdón que un pecado ya que Dios esta
dispuesto a perdonarte, y ¿Por qué tu no lo haces?
Euclides
Vargas Johnson
Tenia tiempo que no leía esto.
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