domingo, 11 de mayo de 2014

CON LA CABEZA LLENA DE HUMO

               “EL ALTIVO NO BUSCA A DIOS”Salmos 10:4  
Sinónimos de orgullo: Engreído, Fatuo, Vanidoso, Presuntuoso, Petulante, Presumido, Altanero, Jactancioso, Ridículo, Altivo, Soberbio, Arrogante.
Proverbios 8:13 “El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco”.
Me tomé el trabajo de escribir los sinónimos de orgullo para que veamos el amplio espectro de los diferentes matices de comportamiento que tienen las personas que sufren de este mal común, el cual es aborrecido en gran manera por Dios.
Al  buscar en  el diccionario  la definición de la palabra  “orgullo”          me  encuentro  con una contradicción total de lo que dice la Biblia al respecto.
Diccionario: Opinión muy buena de si mismo.
Biblia: Romanos 12:3  “Que no tenga mas alto concepto de si que el que debe tener sino que piense de si con cordura”.
La Biblia señala por lo menos tres tipos de orgullo: Intelectual (se mas que cualquiera 1ª. de Corintios 3:18-20),  Espiritual (soy mas maduro que los demás y hablo en lenguas 2ª. de Corintios  10:7, 12-13 Lucas 18:9-14), y Material (tengo bienes para botar Lucas 18:18-30 Deuteronomio 8:11-21).
La esperanza del viejo no puede competir con las ilusiones de los jóvenes, por eso se aferra y toma como propios los logros de sus hijos y de los nietos y de esta manera ve sus sueños realizados y sus esperanzas cumplidas mas allá de su posible realización personal.  (Proverbios 17:6).
Se goza cuando ve la familia crecer, cuando los hijos sacan buenas notas, graduarse, casarse y formar su familia, cuando sus  pequeños nietos meten un gol, pegan un jonrón y cuando se aprenden un versículo de la Biblia de memoria, este es un orgullo filial, una satisfacción personal, que le hace reír solo sin aparente motivo pero que se siente sabroso.  La esperanza es algo bueno, y lo bueno nunca perece. Que viva el orgullo de los viejos.
Me gusta observar e inclusive escribir sobre las cosas cotidianas, lo que sucede a nuestro alrededor que muchas veces pasan desapercibidas para la mayoría de la gente sin darse cuenta que es la Creación de Dios en un movimiento constante no solo de la naturaleza sino en la humanidad, que oscila de un lado al otro, de arriba a bajo, que nos colocan en lugares, hechos y situaciones circunstanciales que vistas desde esas diferentes perspectivas nos pueden ayudar a entender porque nuestras vidas van de la alegría a la tristeza, de la abundancia a la escases, del rechazo a la aceptación, de la soledad a la compañía  y de la humildad al orgullo.
Este devenir de la vida, para bien o para mal, es lo que condiciona nuestra manera de ver, pensar y actuar.
Frente a mi casa hay un negocio de frituras (empanadas, mandocas, papitas,  pastelitos y tequeños) y refrescos donde las  personas se desayunan, yo todas las mañanas voy a tomar café. Hay una señora en particular que cuando se va para el trabajo llega al negocio y compra su desayuno siempre y cuando no haya gente, de lo contrario pasa de largo.
Sin estar pendiente, se los puedo asegurar, he podido observar igual que otras personas el extraño comportamiento de la señora. Uno de estos días, cualquiera de la semana,  me estaba tomando mi consabido cafecito y junto con otras personas estábamos en una tertulia informal hablando de cualquier cosa que se puede decir que de nada, cuando  la susodicha  señora, sin detenerse a comprar su desayuno y creo que sin siquiera voltear a mirar para el negocio,  pasó caminando elegantemente con la cabeza erguida y un taconeo alegre y sonoro pero pausado.
Los comentarios a su actitud no se hicieron esperar y en un sordo ruido de rumores se escuchó: “No se que se cree esa”, “como que está muy buena”,  “no quiere ni pisar el suelo” y para rematar una señora dijo: “El orgullo no la deja ni pensar, tiene la cabeza llena de humo”.
Estos juicios dan mucho que pensar tanto de los que los emiten como del enjuiciado y reflexionando me doy cuenta que son nocivos para ambos. ¿Seremos nosotros también  merecedores de estos funestos comentarios? Tenemos que revisarnos y  honradamente respondernos la pregunta.
Ejemplos de orgullo tengo de sobra en mi familia no se si en la ustedes: Una sobrina hace sus compras para el norte porque ella “no se va a juntar en una cola con la chusma” (orgullo material),  espero que tu no lo hagas por lo de la chusma, sino por lo de la cola. Otro que se cree superior a los demás porque habla otro idioma (orgullo intelectual). Y el colmo es una que dejó de ir a la iglesia porque los hermanos eran inmaduros ya que se molestaban porque ella no los saludaba pero era que tampoco la saludaban  y además  no le hacia falta porque donde ella estuviera estaba Dios. (Orgullo espiritual).
Como ven son muchas las maneras de caer en el pecado del orgullo. Romanos 12:2 es la clave para que podamos entender que este siglo no puede mantenernos en un constante tira y jala (no somos carne de machar), “No sigan la corriente del mundo que vivimos, mas bien transfórmense por la renovación de su mente. Así sabrán ver cual es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto”. (La Biblia latinoamericana. Edición Pastoral).
Hoy nos vemos atrapados por una serie de cosas, como constumbres, propaganda, modas, canciones, tecnicismos, que nos van quitando nuestra personalidad y nos mantiene inmersos en la oscuridad sin poder ver cual es la voluntad de Dios para con nosotros. Debemos mantener una actitud frontal contra las cosas que nos perturban lo que lograremos abriendo nuestra mente hacia las  que nos favorecen y nos dan luz  para seguir por el camino correcto.
Hay un regocijo que Dios acepta con gusto, es que tengamos nuestro nombre escrito en los cielos. (Lucas 10:17-20)
Hermano querido, solo te puedo decir que pongas los pies en el suelo y la mente en Dios, ya que cuando llegues al cielo te sobrará tiempo para caminar en las nubes.

Maestro: Euclides Vargas Johnson

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